Playacar y su papel en la historia de Playa del Carmen
Si te hospedas en Playa del Carmen, es probable que termines en Playacar sin saber bien qué es.
Aparece en los buscadores como si fuera un hotel, como si fuera una playa y como si fuera una colonia. Es lo tercero, y las otras dos confusiones le cuestan tiempo a mucha gente.
Playacar es un fraccionamiento cerrado de casi 325 hectáreas al sur del centro de Playa del Carmen. Tiene casas, condominios, un campo de golf, dos colegios privados, un aviario, más de una docena de hoteles todo incluido y tres grupos de edificios mayas que se pueden visitar gratis.
También es la razón de que Playa del Carmen se pareciera a lo que es hoy. Cuando arrancó, duplicó de golpe el área urbana del pueblo, trajo el primer campo de golf de la Riviera Maya y concentró la primera ola de hotelería todo incluido del destino.
Esto es lo que hay ahí, de dónde salió y qué vas a encontrar si llegas hoy.
Antes de Playacar había un puerto maya
El terreno es el antiguo asentamiento de Xaman-Ha, que quiere decir agua del norte. Según el Sistema de Información Cultural de la Secretaría de Cultura, el sitio floreció entre los años 110 y 1528 de nuestra era y funcionaba como puerto de desembarque hacia la isla de Cozumel.
Desde esta playa salían las canoas. Las mujeres mayas peregrinaban a Cozumel al santuario de Ixchel, diosa asociada a la fertilidad y a la medicina. O sea que la franja de arena donde hoy hay camastros fue durante siglos un punto de embarque ritual.
En 1528 Alonso Dávila, lugarteniente de Francisco de Montejo, fundó aquí el asentamiento español de Salamanca de Xamanhá. Duró un año. Lo abandonaron en 1529 por falta de alimentos.
Durante buena parte del siglo XX el predio fue selva, cocoteros, chicle y pesca.
Las ruinas están adentro y no cuestan nada
Originalmente había ocho grupos de edificios. Sobreviven tres, identificados como grupos C, E y F, y quedaron integrados al fraccionamiento bajo custodia del INAH.
El acceso es gratuito. No hay taquilla, no hay tour, no hay fila. Están entre las casas, a pie de calle, y la mayoría de los huéspedes de los hoteles pasa junto a ellos sin enterarse.
No son Chichén Itzá ni Tulum. Son estructuras pequeñas del Posclásico. Pero son auténticas, están donde siempre estuvieron, y es de las pocas cosas en toda la Riviera Maya que puedes ver sin pagar y sin esperar.
Quién lo construyó y por qué se cayó a medio camino
La historia de Playacar tiene dos arranques que se suceden, no que compiten.
1979. Fernando Barbachano inicia la Fase 1 sobre unas 25 hectáreas, a través de la Compañía Impulsora Turística de Playa del Carmen. La familia Barbachano fue pionera del turismo en el Caribe mexicano: Fernando Barbachano Herrero había creado en 1969 Transportes Turísticos del Caribe y operaba los primeros cruces de Playa del Carmen a Cozumel. Playa del Carmen era entonces un poblado pequeño.
El chisme de las barbacoas. Cuentan que en esos primeros años Barbachano organizaba barbacoas en la playa para enganchar inversionistas, y que entre los invitados estuvo George Bush. Lo dejamos como lo que es: una historia que circula en fuentes turísticas y que no hemos podido confirmar en ningún registro serio. Se cuenta, no se afirma.
1984. Arranca la Fase 2 sobre casi 300 hectáreas, unos siete kilómetros de largo, con parcelas costeras para hoteles, un campo de golf y zonas residenciales. El desarrollo duplicó de golpe el área urbana de Playa del Carmen y atrajo capital, trabajadores de Chiapas y Tabasco, y turistas.
El proyecto pasó después a la estadounidense Aircoa y de ahí al Grupo Sidek-Situr, de la familia Martínez Güitrón, de Guadalajara. Situr llegó a ser el mayor propietario de hoteles de México.
Y entonces se cayó. El 15 de febrero de 1995, según la revista Expansión, el Grupo Sidek no cubrió el vencimiento de papel comercial por 19.5 millones de dólares y se declaró en suspensión generalizada de pagos. Venía el llamado error de diciembre de 1994, la devaluación del peso. El Universal documentó después el tamaño del hoyo: el conglomerado cargaba una deuda de 2,268 millones de dólares, declaraba activos por más de 3,000 millones, y una auditoría de KPMG encontró que en realidad tenía cerca de 1,000.
Los hoteles se vendieron por partes. En 2004, Palace Resorts y Real Resorts compraron nueve de ellos por 100 millones de dólares. Situr salió de bolsa ese mismo año.
Vale la pena decir que sobre la fecha exacta en que Sidek-Situr tomó el control hay versiones que no cuadran entre sí. Varias fuentes dicen 1994, pero para entonces el campo de golf y los primeros hoteles ya existían, y la quiebra llegó apenas meses después.
Una cosa más que conviene aclarar porque circula mucho: Playacar no fue un proyecto de FONATUR. Fue privado. El propio gobierno de Quintana Roo lo describe como planeado siguiendo la escuela de FONATUR, o sea con ese estilo de plan maestro, no por ese organismo.
Fase 1 y Fase 2 no son lo mismo, y esto sí te afecta
Aquí está la confusión que de verdad cuesta.
Fase 1 es la del norte, la original de 1979. Es residencial, está frente al mar y pegada al centro de Playa del Carmen. Tiene 320 lotes, dos plazas comerciales y solo dos hoteles. Desde ahí caminas a la Quinta Avenida.
Fase 2 es la del sur, la de 1984. Es la grande, la que rodea el campo de golf, y ahí está casi toda la hotelería todo incluido, más condominios, villas, el aviario y los colegios.
Si reservas "un hotel en Playacar" sin distinguir, puedes acabar a tres o cuatro kilómetros del centro en vez de a diez minutos caminando. El caso más claro es el Riu Lupita, que está en Fase 2 junto al golf y no da al mar: opera con transporte a la playa, a unos 3.5 kilómetros.
Y ojo con nombres que suenan a Playacar y no lo son. El Barceló Maya está en Xpu-Ha, el Gran Caribe Real está en Cancún y el Gran Porto Real está en el centro de Playa del Carmen. Ninguno de los tres está en el fraccionamiento.
Los hoteles, por orden de llegada
La ola grande llegó a finales de los noventa, justo después de la quiebra de Situr.
El hotel que hoy opera como Occidental Allegro Playacar se construyó en 1992 y pasó a la marca Occidental en 2002. Hoy forma parte de Barceló Hotel Group.
En 1997 abrieron Iberostar Quetzal e Iberostar Tucán, los primeros hoteles de Iberostar en México, con unas 700 habitaciones entre los dos. El mismo año abrió el Riu Yucatán.
En 1998 llegaron el Royal Hideaway Playacar, sobre unas cinco hectáreas frente al mar, con villas de estilo colonial, y el ClubHotel Riu Tequila, que alberga la discoteca Pacha. El Royal Hideaway fue el primer todo incluido en entrar a The Leading Hotels of the World.
Después siguieron el Riu Palace México en 1999 y el Riu Playacar en 2000. RIU concentra hoy cinco hoteles dentro del fraccionamiento. También están el Sandos, que antes fue Gala Beach Resort, el Playacar Palace y el Palmaïa, entre Sandos e Iberostar.
Un dato para quien planea viaje: Iberostar Quetzal y Tucán cierran por remodelación del 15 de mayo al 30 de noviembre de 2026, con reapertura anunciada para el 1 de diciembre.
El aviario lleva ahí desde 1993
El Aviario Xaman-Ha abrió en 1993 y está en Fase 2. Sigue operando.
Es de esas cosas que casi nadie sabe que existen. Quien se hospeda en los hoteles de Playacar lo tiene a unos minutos y rara vez se entera.
El campo de golf fue el primero de la Riviera
El campo abrió en 1994, diseñado por Robert von Hagge, y fue el primer campo de campeonato de la Riviera Maya. Hoy se llama Hard Rock Golf Club Riviera Maya.
Es el único campo de golf que está literalmente dentro de Playa del Carmen. Todos los demás de la zona implican carretera.
Las playas: lo bueno y lo que no
Playacar tiene arena buena y la tuvo mejor. Tres cosas la han marcado.
Wilma, octubre de 2005. El huracán entró como categoría 4, se quedó casi dos días y borró playas en todo el litoral de Quintana Roo. El 94% de las pérdidas se concentró en el sector turístico. En Playa del Carmen el daño fue menos severo que en Cancún y Cozumel, pero en 2006 ya se tramitaba ante Semarnat un proyecto de restitución de playa con vertido de arena en un tramo que arranca justo en Playacar.
El sargazo, desde 2015. Ese año empezó la llegada masiva a las costas de Playa del Carmen. El pico se ubica alrededor de 2022, con 37,533 toneladas recolectadas en el municipio de Solidaridad según cifras oficiales, aunque hay fuentes que atribuyen esa cifra a 2023. En 2024 el municipio reportó más de 13 mil toneladas. La temporada 2025 fue crítica y Playacar aparece de forma recurrente entre los puntos más afectados por los monitoreos ciudadanos.
La erosión. Avanza, y está documentada tanto en el centro como en el muelle de Xaman-Ha, dentro de Playacar. El municipio tramita ante Semarnat regresar a las playas la arena que se separa del sargazo.
Cómo está en septiembre de 2026. El sargazo está cediendo y las playas se disfrutan otra vez. El agua todavía no recupera el azul intenso de las fotos de folleto, pero se puede entrar al mar sin problema.
Cómo llegar a la playa si no te hospedas ahí
En México las playas son federales y de acceso público. En Playacar eso convive con un fraccionamiento de acceso controlado, así que en la práctica depende de por dónde entres.
En Fase 1 hay varios accesos. Son corredores peatonales entre las casas, repartidos a lo largo de la zona residencial frente al mar. Es la parte fácil.
En Fase 2 el acceso pasa por las ruinas. Es un camino que cruza selva y luego la zona arqueológica, y desemboca en Fase 1, donde están los corredores de arriba. Tiene escaleras, o sea que no sirve para bicicleta ni para silla de ruedas, y no está pensado para quien carga con mucho.
Hay otros accesos que funcionan con credencial de residente. Si no vives ahí ni estás hospedado, cuenta con los dos de arriba.
Qué encuentras hoy si vas
Un fraccionamiento maduro, con arbolado crecido y calles arboladas que ya no parecen recién trazadas. Acceso controlado, o sea que si no te hospedas ahí adentro vas a pasar por una caseta.
Hoteles todo incluido de todos los niveles, desde tres estrellas y media hasta cinco.
Un campo de golf de 1994 que puede jugar cualquiera.
Y tres grupos de edificios mayas de hace mil años, gratis, entre las casas, donde antes salían canoas rumbo a Cozumel.
Datos tomados de fuentes académicas, prensa mexicana y registros oficiales, con observación directa en septiembre de 2026. Donde las fuentes se contradicen, se dice.