Todo el mundo tiene la misma imagen en la cabeza: laptop abierta, pies en la arena, brisa marina, Caribe de fondo.

Suena perfecto. Y puede serlo — pero solo si vas preparado. Sin el setup correcto, la experiencia real es pantalla invisible por el sol, teclado lleno de arena, batería muerta a los 40 minutos y manos pegajosas de bloqueador.

La diferencia entre una tarde épica y un desastre no es suerte. Es preparación.